Por qué los eventos son clave en la nueva estrategia de comunicación

Al igual que tras el renacimiento llegó el barroco, la hegemonía de la comunicación digital está aproximándose cada vez más a un lugar que obliga a organizaciones y empresas a virar sus estrategias hacia una comunicación más híbrida para hacer frente a la saturación del mercado digital. Los clickbait, contenidos hechos únicamente para que el consumidor entre en ellos y proporcionar leads, los excesos de la IA, el descontrol del algoritmo y el scroll infinito, obligan a replantearse, con ética, cómo debe ser tratado el consumidor ante la idea, cada vez más generalizada, de que casi todo es engañoso o torticero. Lo real, lo tangible es el escenario de una comunicación vigorosa hecha con buenas prácticas, donde el contacto con el ciudadano sea verdadero y presente. Y esta comunicación que abre paso a lo natural es también una tendencia en la comunicación digital.

Los eventos son una dinámica ideal para este escenario. Representan la oportunidad de contactar con el público y dejar una imagen de marca más real. No es que se vaya a abandonar el escenario digital, ni mucho menos, pero sí se extiende con mayor fuerza una necesidad de respirar, de coger aire frente a la asfixia de las reglas en el espacio online. Y esos eventos se convierten en experiencias donde se combina lo cercano y el ocio, con lo riguroso e institucional. Una inauguración, la primera piedra de un proyecto, un aniversario,jornadas técnicas, congresos, una charla con concierto, encuentros culturales, un concurso, una acción a pie de calle son modelos perfectos para que las marcas se comuniquen con el ciudadano desde la cercanía.

A lo largo de 2025 muchas marcas incrementaron su inversión en espacios impresos frente a los digitales, precisamente, para dejar claro ese viraje hacia lo real, el espíritu verdadero y genuino de la marca. Que una marca destine parte de su plan estratégico de comunicación a crear experiencias a través de un evento es una oportunidad para conectar con su audiencia y trabajar en su reputación.

El evento debe tener claros los objetivos pero, sobre todo, la audiencia a la que se dirige para poder construir un relato sólido y generar conversación. Las partes del evento deben estar correctamente planificadas, el diseño de los contenidos debe ser el esperado, la relación con los medios de comunicación, la gestión de las relaciones públicas, contar con buenas herramientas audiovisuales para dejar testimonio del evento y dejarse acompañar y guiar por una agencia de eventos y de relaciones públicas.

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